2013-05-06

Cómo están hechos los nuevos relojes antimagnéticos de Casio


Ya hemos hablado largo y tendido sobre los relojes antimagnéticos de Casio, especialmente en los G-Shock, que son los modelos donde lleva años implementándose (gracias a las particularidades de sus cajas y ensamblaje que los hace resistentes a campos electromagnéticos, ya lo hemos dicho bastantes veces). Pero el año pasado Casio estrenó un nuevo método para relojes con cajas de metal (por ejemplo: mucha gente ignora que el Edifice dual EFA-135 es uno de estos nuevos relojes antimagnéticos, y los nuevos EMA-100, también).

Vamos a explicaros un poco por encima qué le ha hecho Casio a estos nuevos modelos de reloj para ofrecernos en ellos esta protección extra a los campos magnéticos, de los que estamos rodeados por todas partes y ante los cuales los relojes analógicos son especialmente sensibles.



Casio lo que ha hecho ha sido construir su caja con un acero inoxidable especial, no magnético, algo en lo que llevaba trabajando desde el año 2010. Hay que recordar que no basta con decir que producimos un acero no magnético, como si fuera algo fácil; no es tan simple como parece, ya que esto, para lograrse, implica también un proceso de fabricación especial.

Este nuevo tipo de acero presenta una resistencia eléctrica muy importante a los campos magnéticos que existen a nuestro alrededor, y los relojes realizados con él tienen no sólo la caja, sino la tapa trasera, realizada con este acero, para conseguir un cierre hermético y aislado del interior. Casio, entre otras cosas, lo ha conseguido elevando los niveles de carbono y logrando con ello una resistencia inferior (o igual en algunos casos) a 100 microhmios (la millonésima parte de un ohmio), esto nos da una idea de los niveles tan bajos en los que nos movemos, niveles que generan fácilmente los aparatos electrónicos.


Con el carbono, Casio le añadió a este acero silicio (Si) y manganeso (Mn), además de un pequeño porcentaje de níquel, pero también cromo y molibdeno (son los mayores componentes en porcentaje estos dos últimos), y algo de cobre. Este acero especial se fabrica en dos etapas, consistente primero en un trabajo en frío, para después someterlo a un tratamiento con temperaturas muy elevadas, del orden de entre 1.000 y 1.180 ºC. El principal problema que tuvo que resolver es el de incorporar este acero con relojes radiocontrolados, que poseen en su interior una antena que es sensible a las corrientes eléctricas y por la cual podía penetrar el magnetismo, al ser conductora.

Por lo tanto, la principal cualidad de estos nuevos relojes antimagnéticos es su caja, y, más propiamente, el acero con el que está realizada.

| Redacción: Zona Casio

1 comentario:

  1. Me encanta este reloj. Es sencillamente sublime.

    ResponderEliminar

Última entrada

Nuevos e interesantes analógicos: Casio MTP-SW310

Entre las novedades que Casio nos trae para este mes, merecen una mención especial unos modelos analógicos muy interesantes. Perteneciente...