Un mapa, y tu reloj con brújula, ¡y siempre podrás volver a casa!


Más de uno utilizamos la imprescindible aplicación de Google Maps para algo más que para cotillear en Street View. Cuando viajas, cuando llegas a una ciudad nueva, cuando sales a la montaña o decides darte alguna escapada por una zona desconocida, Google Maps es una de las utilidades más importantes. Sobre todo si no tienes un buen sentido de la orientación y no quieres acabar en "el quinto pino" sin darte apenas ni cuenta. Cada año miles de turistas y aficionados al senderismo, al montañismo, al trekking o que, simplemente, van a darse una vuelta al aire libre, se pierden, y en muchas ocasiones con resultados dramáticos. En otros casos tienen que movimilizarse medios terrestres y aéreos para encontrarlos, con el consiguiente gasto que eso conlleva, y no sólo eso: con los disgustos que sufren muchas familias en esas dramáticas horas de espera. Que tu día de descanso o tu jornada de diversión no acabe en tragedia.

Vamos a enseñaros aquí cómo utilizar un método auxiliar de orientación, utilizando simplemente la brújula de nuestro reloj y la brújula de orientación de Google Maps. Porque sí, aunque muchos no lo sepan, Google Maps se puede utilizar como si fuera un plano o un mapa para orientarse, con una útil brújula. Lógicamente, este es un método rudimentario, y aquí lo exponemos como una simple ayuda, un recurso de emergencia que os puede facilitar el salir airoso de muchas situaciones. Es un método complementario a vuestro GPS, vuestro navegador móvil o cualquier accesorio de este tipo que tengáis. Pero un método que os recomendamos que preparéis antes de salir, porque tardaréis muy poco en hacerlo y os puede servir de muchísima utilidad. En el mejor de los casos os evitará un disgusto. En el peor, evitará que os perdáis y no sólo eso, que acabéis como esos cientos de personas que año tras año, lamentablemente, dejan su vida en lo que podía haber sido una jornada de divertimento.



Si no estáis acostumbrados a la orientación y al uso de mapas, podéis recurrir a algunas guías que existen, que os ayudarán a aclarar algunos conceptos. No hace falta que leáis un grueso y sesudo libro de orientación, con las nociones básicas es suficiente. Un buen recurso es el del manual "La brújula: uso e interpretación", de Manuel Gris, que puede descargarse gratuitamente desde el link anterior. El manual tiene ya sus años, pero es muy sencillo y tiene el fundamento básico e imprescindible que conviene conocer.

El reloj que utilizaremos en este ejemplo es el SGW-100 de la línea Outgear de Casio, pero podemo utilizar cualquier otro con brújula: el SGW-500H, el G-9300, un Pro Trek, etc. Lo que sí hay que tener en cuenta siempre es, antes de salir, verificar que tenemos la brújula del reloj perfectamente calibrada.


Para realizar la orientación de la ruta en nuestro caso elegimos Google Maps Compass Application (podemos hacerlo con otra aplicación, o con Google Maps directamente), que puedes encontrar en éste enlace. Tenemos dos opciones de ruta, en este caso vamos a la más sencilla, y pulsamos sobre "Draw Single Leg Route" (al ser de varios pasos, podríamos haber elegido "Multi-Legged", pero nos ha parecido más simple para los que no están acostumbrados que dividamos todo el trazado en simples rutas sencillas). Tras unas indicaciones para recordarnos que usemos el mapa convencional de Google, le damos a "OK" y nos trasladamos al lugar de destino. Para hacerlo, podemos navegar por el mapa o, más simple aún, directamente escribir el lugar o zona más cercana en la parte inferior. Nosotros vamos a irnos a hacer la "Ruta de las tres charcas", una ruta que se adentra en el Monumento Natural de Los Barruecos, en Cáceres, y que tiene un recorrido de 7 kilómetros. Es una ruta muy corta y sencilla, pero es suficiente para que lo veamos con un ejemplo. Una vez sepamos los pasos del proceso, podemos realizar rutas con recorridos mucho mayores sin ningún problema.




El inicio de la ruta parte del municipio de Malpartida de Cáceres (realmente, no sale de él), pero incluso con poner Los Barruecos en Google Compass ya nos llevaría directamente a la zona. La ruta tiene tres vertientes principales: Charca de Francisco Díaz (arriba, en la parte norte); Charca de Barrueco de Abajo (a la izquierda, zona oeste) y Charca de Barrueco de Arriba (a la derecha, zona este). Las tres charcas aparecen claramente diferenciadas en el mapa por satélite como zonas verde oscuro. Las charcas están regadas por el Arroyo del Tocón y el Arrollo del Naranjillo (podemos verlo si cambiamos de capa de mapa; en la parte superior derecha tenemos un botón redondo "Map", para hacerlo). Nuestra ruta va a partir desde la Charca de Barrueco de Abajo, en dirección norte, y giraremos al este en la Charca de Francisco Díaz, para regresar desde el oeste a nuestro punto de partida. Como son tres cambios de dirección, los veremos en el mapa individualmente.



1er cambio: hacia el norte
Pulsamos el botón "Show compass", y con el puntero del ratón desplazamos la brújula hacia la zona desde la que partiremos. Podemos ver que inmediatamente nos indica, en la parte superior derecha, el rumbo que debemos seguir en grados. En este caso, 41º noreste. Si pulsamos el botón "Draw route" ("dibujar ruta"), nos dará las indicaciones más precisas de rumbo de origen y destino, así como correcciones de declinación magnética, si las necesitáramos (aparecen en azul sobre el mapa). Para detener la brújula e ir dibujando la ruta, simplemente clickearemos sobre dicha brújula. También disponemos de un menú superior con diferentes opciones que podemos usar.


2do. cambio: hacia el este
En la charca de Francisco Díaz tenemos que cambiar de rumbo y descender hacia la Charca de Barrueco de Arriba. Realmente aquí ya no tenemos que tomar rumbo este, sino que como hemos cambiado de lugar, nuestras nuevas referencias son ahora 122º (ESE, este-sureste). Si utilizamos la opción "Resize Arrow Manually", podremos alargar la ruta. Hay que tener en cuenta que cuanto más alarguemos el rumbo, más impreciso será este, pero como medida simplemente de orientación superficial es útil. Ya tenemos el segundo cambio de orientación, vamos con el último para regresar.


3er. cambio: hacia el oeste
Éste es el último cambio que nos devolverá "de nuevo a casa", a nuestro punto de origen. 257º oeste-suroeste (WSW en la Rosa de los Vientos). Con esto damos por finalizada la fase de configuración del mapa, y la ruta establecida que vamos a recorrer. Es un procedimiento algo burdo, pero recordemos que no lo hemos hecho para seguir la ruta "a pie juntillas", sino como procedimiento para que podamos orientarnos y regresar a nuestro lugar de partida.


Usando la brújula del reloj
Te preguntarás dónde entra la brújula del reloj en todo esto. Pues sin darte cuenta la hemos estado usando todo el rato, pero hemos recurrido a una brújula virtual. Al final podemos imprimir la ruta o cada cambio de ruta, también de forma gráfica o textual, pero mi recomendación es que en cada cambio de rumbo hagas una captura del mapa con la posición de la brújula, la guardes, y la imprimas y la lleves contigo. Si no es una ruta muy complicada o importante, puedes también ponerla en tu teléfono móvil para consultarla, teniendo la precaución de nombrar cada paso (por ejemplo, "ruta1, ruta2...", o "direccion1, direccion2...").

El reloj no nos ha servido de nada ahora, pero nos servirá "in situ". Una vez en el lugar cogemos nuestro reloj, lo ponemos sobre el mapa que hemos guardado, activamos la brújula y nos movemos con el mapa hasta que la posición digital (el puntero) coincida con la marca del norte en el bisel. En ese momento estaremos mirando al norte. Manteniendo el mapa en esa posición, giramos sobre nosotros mismos. La flecha de rumbo en el mapa nos estará indicando la dirección que debemos seguir.


Para verificar que seguimos el rumbo correcto (una línea recta), podemos de cuando en cuando activar la brújula para ver si seguimos dirección este-sureste. Una práctica habitual (aunque para ello hay que estar acostumbrado a la orientación por brújula), es activarla y ver que el norte "lo dejamos" a nuestra izquierda (o queda a nuestra izquierda). Éste es un modo de orientación superficial, pero muy útil y rápido, porque hay que tener en cuenta que por diversos accidentes geográficos (por ejemplo, al rodear un matorral) podemos cambiar de rumbo temporalmente.

Y muy importante: ¡la lectura de la brújula del reloj debe hacerse siempre con nuestro brazo en horizontal y el reloj perpendicular al suelo! También es bueno acostumbrarse a calibrar el reloj de forma rápida (uno de los procedimientos más rápidos es hacerlo girar sobre sí mismo, aunque no todos los sensores pueden calibrarse así -consultar antes el manual de nuestro reloj-), porque en caso de emergencia en donde carezcamos de una brújula convencional (o ésta se nos haya dañado) podemos necesitarlo.

Tampoco debemos olvidar verificar el rumbo que estamos siguiendo con el mapa y la brújula del reloj cada cierto tiempo.


A modo de resumen
Sabemos que es algo engorroso explicar la orientación teóricamente, pero sin unas bases mínimas podemos caer fácilmente en el error. Lo mejor es que, tras haberlo leído, practiquemos un poco. Esta es una de esas cosas que no tardaremos mucho en aprender, que es sencilla y que nos puede hacer salir de más de un apuro, y ahorrarnos mucho malos tragos. Incluso es útil en grandes ciudades que desconocemos. Hoy en día la mayoría de personas dependen totalmente del GPS y su posicionamiento por satélite, pero lo bueno de este procedimiento es que no dependes de satélites ni de elementos accesorios, solamente tú, tu reloj, y un mapa. Nada más. De modo que... ¡aprovecha tu reloj con brújula, es más útil de lo que crees!

| Redacción: Zona Casio

1 comentario:

  1. ¡que fenomenal articulo os habeis marcado! Creo que todo el mundo deberia saber orientarse con brujula, es basico.

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