2012-04-17

Casio en el campo de refugiados


Leer este tipo de noticias hace que uno se sienta realmente un poco más orgulloso de nuestros relojes. Porque se habla mucho de si Justin Bieber lleva un Casio, e incluso Kesha un Baby-G o las fuerzas armadas de no se qué cuerpo especial. Pero se olvida con demasiada frecuencia a quienes de verdad necesitan estos relojes, y no los llevan simplemente por presumir o lucimiento y que la compañía les pague un porcentaje (y luego en su casa y en su vida diaria llevan otras marcas), o quienes lo tienen como objeto decorativo. No. Este tipo de noticias habla de los Casio cumpliendo verdaderamente su función.

Hay muchas compañías -Casio entre ellas- que dedica un porcentaje de sus ingresos a lo que se llama comúnmente con el rimpompante nombre de "obra social", en referencia a algunas migajas en solidaridad.



Pero esta historia va de otras cosas. En Africa, no muy lejos de Somalia, en una llanura árida barrida por el viento, vive una joven llamada Amina (la puedes ver en la imagen que encabeza este post), que recoge leña. Amina vive en el campo de refugiados situado en una base de la montaña en el Cuerno de África. Donde ella está se encuentran una retahíla de filas de tiendas blancas, carpas que alojan a unas 40.000 almas.

La historia de Amina y su Casio es complicada y dura, como la propia vida africana. Hace ocho días que llegó al campamento con su familia, huyendo de la hambruna y de la violencia atroz de los señores de la guerra que merodean por su tierra natal. Tiene 22 años y, de momento, no sabe cuándo podrá salir del campamento, donde se necesita de todo y ONGs como Oxfam están trabajando.

El Casio de Amina, como os podéis imaginar, es de los más baratos del fabricante japonés. Lo mira para saber el tiempo que le queda recogiendo leña para ir a ayudar a su mamá. Historias así ennoblecen a nuestros compañeros. No es un G-Shock, ni un Baby-G. Pero seguro que cumplirá como el que más bajo el ardiente sol del campo de refugiados africano. Y esta sí es la mejor publicidad que se puede dar a estos relojes, basada en la realidad. No en el marketing.

| Redacción: Zona Casio

4 comentarios:

  1. Anónimo17.4.12

    Impresionante artículo. Totalmente de acuerdo: en el espacio, en las montañas... y ahora en las más condiciones de africa se encuentran casio.

    Y la foto de la chica con el reloj en su muñeca es para sentirse orgulloso. A mí me emocionan también más estas cosas que no vfer al famoso de turno.

    Por supuesto, reloj con pulsera de metal. Dudo mucho que la resina aguante en esas regiones.

    Tampoco olvidar la gran labor que hacen las ongs por esos sitios.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo17.4.12

    ¡por favor, señores de Casio, un Baby-g para Amina! Podríamos proponérselo, para ellos no supone nada y fijo que para Amina sí lo agradecerá.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo17.4.12

    La pila de un Baby-G dura tres o cuatro años como mucho. El que lleva Amina si no me equivoco debe durar siete o diez años. Así que mejor no le regaléis un baby-g porque la pobre se quedará sin pila en un suspiro, y si en esos sitios hasta el agua escasea, no quiero ni pensar lo difícil que debe ser andar detrás de una pila.

    ResponderEliminar
  4. Me encanta este blog y la variedad de cosas que contáis. Antes creía que mi casio era solo un reloj. Ahora cada vez me gusta más llevarlo.

    ResponderEliminar

Última entrada

Nuevos e interesantes analógicos: Casio MTP-SW310

Entre las novedades que Casio nos trae para este mes, merecen una mención especial unos modelos analógicos muy interesantes. Perteneciente...